Portugal: Ponen en vente un estadio de la Eurocopa 2004 y la ciudad rechaza bloquearlo
fuente: EstadiosDB.com; autor: Paulina Skóra
El Estádio do Bessa, sede de la Eurocopa de 2004, ha sido puesto a la venta tras la quiebra del Boavista FC. El ayuntamiento de Oporto se niega a intervenir en el proceso.
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Venden el Estádio do Bessa por la deuda del Boavista FC
Según la información del proceso concursal, la subasta del Estádio do Bessa y del complejo deportivo anexo comenzó el 27 de abril y constituye una de las fases clave de la reestructuración del club. La venta está directamente vinculada a la deuda del Boavista FC, que supera los 150 millones de euros.
Este nivel de endeudamiento llevó a la decisión formal de liquidar activos en septiembre de 2025, con el objetivo de reducir pérdidas y ordenar la situación financiera. A comienzos de 2026, la gestión se complicó aún más cuando la administradora concursal, Maria Clarisse Barros, retiró las competencias a la directiva encabezada por Rui Garrido Pereira tras los problemas para atender los pagos corrientes.
El momento más delicado llegó en febrero de 2026, cuando la actividad del club solo pudo mantenerse gracias a la intervención del principal accionista, Gérard Lopez. Ese apoyo evitó el cierre inmediato y permitió la continuidad de las secciones amateurs. Aun así, la situación deportiva sigue siendo crítica: el club no dispone de un equipo sénior estable en el ámbito nacional y su estructura se ha fragmentado entre distintas categorías.
Además, el Boavista FC sufre sanciones de la FIFA que le impiden inscribir nuevos jugadores. Los múltiples intentos fallidos de fichar jugadores nuevos dificultan seriamente cualquier reconstrucción deportiva. Tras el descenso en la temporada 2024/25, que puso fin a 11 años en la élite, el escenario ha empeorado. El club fue descendido administrativamente y ahora compite a nivel regional, llegando incluso a renunciar a algunas competiciones por motivos económicos.
© Stadiontour.at | El Estádio do Bessa ha salido a la venta tras la quiebra de Boavista FC, mientras que las autoridades de Porto se niegan a intervenir en el proceso de subasta.
El Estádio do Bessa, valorado en 31 millones de euros
De acuerdo con la oferta elaborada por Leilosoc, los activos se han dividido en dos bloques que pueden venderse por separado o conjuntamente. El estadio ha sido valorado en 31 millones de euros, mientras que el complejo adyacente, con potencial inmobiliario,parte de un precio de 6,8 millones. Esta fórmula aporta flexibilidad a los inversores, pero también abre la puerta a una posible separación entre la infraestructura deportiva y los terrenos anexos.
El Estádio do Bessa fue remodelado hace unos 22 años. Cuenta con cerca de 78.000 m² de superficie total y se distribuye en 11 sectores. Además de las gradas y el terreno de juego, incluye espacios administrativos, restaurante, zona residencial para jugadores y aparcamiento subterráneo. Durante años fue uno de los referentes de la infraestructura deportiva de Oporto.
Un factor que agrava la crisis es que el estadio no está en uso. El último partido se disputó en mayo de 2025, tras lo cual el recinto fue cerrado por decisión de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil. Esta situación ha reducido notablemente su valor operativo y ha contribuido al deterioro financiero del club.
El Ayuntamiento evita meterse en la venta
Pese a la creciente presión social, el Ayuntamiento de Oporto ha dejado claro que no participará en la subasta del Estádio do Bessa. La postura fue expresada por la administración encabezada por Pedro Duarte. El consistorio sostiene que no puede intervenir en los mecanismos del mercado ni alterar el proceso concursal. Además, cualquier participación requeriría la aprobación formal de los órganos municipales, lo que complica aún más una eventual intervención.
Asimismo, el gobierno municipal ha señalado que no adoptará medidas para bloquear la subasta. Considera que una intervención de ese tipo podría vulnerar tanto los principios del libre mercado como la legalidad del proceso concursal. En su opinión, la responsabilidad de resolver la crisis recae principalmente en la dirección del Boavista FC y en sus estructuras de propiedad.
Aun así, las autoridades locales se muestran dispuestas a colaborar con las partes interesadas. El objetivo principal sigue siendo preservar la actividad deportiva y garantizar la continuidad de la formación de jóvenes. El Ayuntamiento subraya que cientos de jugadores utilizan diariamente las instalaciones del club, lo que otorga al caso una dimensión social que va más allá del propio Boavista FC.
© DeLej | La subasta del Estádio do Bessa, valorado en 31 millones de euros, es una fase clave en la reestructuración de Boavista FC, cuyo futuro sigue siendo incierto.
La comunidad del Boavista FC se moviliza
La decisión municipal ha sido criticada por parte del entorno del club. El ex presidente João Loureiro ha reclamado públicamente una intervención, alertando del riesgo de que el estadio acabe en manos de inversores centrados únicamente en el beneficio. Paralelamente, ha surgido una iniciativa ciudadana que busca reconocer al Boavista FC como patrimonio inmaterial de la ciudad. También se plantea otorgar al estadio un estatus de interés público que limite su venta.
Los aficionados, incluido el grupo Panteras Negras, están desempeñando un papel activo en la oposición a la subasta. El grupo ha anunciado acciones legales para intentar frenarla. Los seguidores señalan posibles irregularidades en el proceso y denuncian vulneraciones estatutarias. Al mismo tiempo, se distancian de la actual directiva, que también ha impugnado la venta, aunque centrando sus críticas en lo que considera una valoración demasiado baja de los activos.
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