EE.UU: El nuevo estadio de los Chicago Bears, en medio del pulso entre Illinois e Indiana
fuente: EstadiosDB.com; autor: Paulina Skóra
Una nueva ley aprobada en Indiana abre el camino a la construcción de un estadio de la NFL y aviva la rivalidad política por el futuro de los Chicago Bears. En un segundo plano aparecen cuestiones de propiedad del estadio, fiscalidad y una lucha regional por una de las marcas deportivas más valiosas de Estados Unidos.
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La ley SB27 y el marco financiero para un estadio en Indiana
El Senado del estado de Indiana ha aprobado soluciones legislativas que establecen el marco formal para la construcción de un nuevo estadio de la NFL. El paso clave fue la aprobación unánime en la comisión de finanzas del Senate Bill 27. La ley prevé la creación de la Northwest Indiana Stadium Authority, un organismo público con capacidad para adquirir terrenos, financiar la inversión y firmar contratos de arrendamiento a largo plazo con clubes profesionales.
Para los Chicago Bears, el elemento central del modelo de Indiana es que el estadio sería de propiedad pública, mientras que el club lo alquilaría por un mínimo de 35 años. Este esquema exime al equipo del impuesto sobre bienes inmuebles y garantiza la llamada certeza fiscal
, una exigencia que la directiva viene planteando desde hace meses.
La presión política de Indiana para atraer a los Bears
El gobernador de Indiana, Mike Braun, ha declarado abiertamente su intención de traer a los Bears a su estado, destacando el clima proempresarial de Indiana y los beneficios económicos esperados: empleo, infraestructuras y una mayor inversión privada. Las autoridades estatales avanzan con rapidez, conscientes de que el proyecto podría convertirse en uno de los mayores movimientos deportivos y económicos de la historia regional.
Al otro lado de la frontera, el gobernador de Illinois, JB Pritzker, insiste en que los Bears pertenecen a Chicago
, aunque durante mucho tiempo faltaron propuestas concretas en materia fiscal y de infraestructuras. La ofensiva legislativa de Indiana ha obligado a Springfield a reaccionar.
© MANICA | Según el modelo propuesto por Indiana, el estadio sería propiedad de una entidad pública, mientras que el club arrendaría el recinto por un período mínimo de 35 años.
Gary se postula como ciudad preparada para el estadio
El actor más activo del lado de Indiana es Gary. El alcalde Eddie Melton sostiene que la ciudad vive un proceso de transformación: cae la criminalidad, crece la población por primera vez en décadas y nuevas inversiones están cambiando su imagen. Desde el Ayuntamiento defienden que la localización ofrece mejores conexiones que algunos suburbios de Illinois y un acceso más rápido al centro de Chicago que desde zonas del noroeste metropolitano.
Gary ha presentado tres ubicaciones viables para el estadio y un distrito mixto asociado. La primera es Gary West End, un amplio espacio junto a las autopistas I-80 e I-94 y cerca de futuras zonas de ocio. La segunda, Buffington Harbor, destaca por su proximidad al aeropuerto, al ferrocarril y al puerto, además de contar con el estatus de Opportunity Zone, favorable a incentivos fiscales. La tercera opción, Miller Beach, plantea un estadio a orillas del lago Michigan, junto a áreas naturales protegidas y playas, con la idea de un llamativo estadio frente al agua
.
Arlington Heights y el problema fiscal en Illinois
En paralelo, Arlington Heights mantiene su candidatura. Los Bears son propietarios de un terreno de 326 acres en el antiguo hipódromo y habían expresado su disposición a financiar el estadio íntegramente con capital privado. El proyecto, sin embargo, se encalló por la falta de claridad y previsibilidad del impuesto inmobiliario en el condado de Cook.
La ausencia de un techo fiscal legal dejó el proyecto en punto muerto, mientras que el estado de Illinois tardó en mostrar voluntad política para desbloquear la situación. Solo la amenaza real de una mudanza a Indiana activó iniciativas legislativas para congelar la valoración fiscal de los megaproyectos.
© MANICA | Los Bears son propietarios de un terreno de 326 acres ubicado en el antiguo hipódromo de Arlington Heights.
La estrategia negociadora de los Bears y la presión del calendario
La carta abierta del presidente del club, Kevin Warren, dirigida a los aficionados y en la que por primera vez se señalaba a Indiana como alternativa, cambió el equilibrio de fuerzas. El club niega cualquier chantaje político, pero el efecto es evidente: Indiana acelera su legislación e Illinois empieza a hablar abiertamente de financiar carreteras y transporte público.
Expertos en la industria deportiva señalan que los Bears aplican una estrategia habitual en la NFL, similar a la utilizada anteriormente por franquicias como los Kansas City Chiefs. Además, el buen momento deportivo del equipo refuerza su posición en las negociaciones.
Capacidad del estadio y lo que está en juego
Aunque la capacidad del nuevo estadio aún no se ha hecho pública, todos los escenarios contemplan un recinto de última generación, integrado con espacios comerciales, hoteles y zonas de ocio. Para Indiana sería un proyecto transformador; para Illinois, la posible pérdida de una de las marcas deportivas más reconocibles de Estados Unidos.
Las próximas semanas y meses dirán si la ofensiva legislativa de Indiana se traduce en negociaciones reales o si Illinois logra retener a los Bears con un compromiso en materia fiscal e infraestructural. Lo que ya está claro es que la lucha por el estadio de los Bears ha dejado de ser un conflicto local: se ha convertido en una prueba de fuerza entre política, negocio y deporte en toda la región de los Grandes Lagos.
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